Érase una vez un niño llamado Juan Miguel, pero a él le gustaba que le llamasen Juan.
Siempre sacaba malas notas.
Siempre sacaba malas notas.
Un lunes tenía que realizar un control. Resulta, que se trataba de un control de la asignatura que peor se le daba: ¡Matemáticas!.
Él tenía pensado repasar a la hora del recreo, pero la señorita de Inglés no pudo asistir a clases, por lo que la señorita de Juan tuvo que sustituirla,y para poder aprovechar la ocasión, hicieron el examen a primera hora. Para Juan no fue ninguna buena noticia, no le dio tiempo a repasar, no sabía nada del examen que le pareció chino mandarino. Cuando llegó a su casa dijo a su madre:
- Mamá, tengo una noticia buena y otra mala.
- Dime primero la buena.
- He sacado un diez en Matemáticas.
- ¿ Y cúal es la mala?
- Que es mentira.
Su madre le castigó sin televisión y le dió unos cuantos azotes en el culo.
Juan no paró de llorar, hasta que a su madre le le dio pena y le prometió que le compraría unas galletas, sus preferidas : Galletas María .
Juan no paró de llorar, hasta que a su madre le le dio pena y le prometió que le compraría unas galletas, sus preferidas : Galletas María .
